Comienza la travesia


Ya en Madrid y luego de haber probado el jamón ibérico de bellota en la Plaza Mayor tomamos el tren AVE con destino a la región de Andalucia, donde llegamos en apenas 2 horas y media de viaje a casi 300 kms/hora. Y por fin nos entregaron las motos en Málaga para asi comenzar nuestro recorrido que nos llevaría por el norte de Africa, el continente que divisamos a lo lejos desde Algeciras, lugar donde embarcamos en el ferry que nos depositaría en nuestro destino.
Al frente Africa, a la izquierda el peñón de Gibraltar, en nuestro ánimo las ganas de recorrer lugares nuevos, conocer culturas diferentes, otros idiomas y costumbres, tenemos muchas expectativas, que duda cabe.
Ya en Ceuta avanzamos hacia la frontera Marroquí y luego de los interminables trámites migratorios y aduaneros donde por fin el “capitán general” se dignó a firmar la documentación correspondiente, pudimos –ahora si- comenzar el derrotero por el país que nos acogería por las próximas dos semanas, la mágica y misteriosa Marruecos.
Pocos kilómetros de mar mediterraneo separan a Marruecos de España pero el cambio es brutal, esto es Africa, el Africa blanca de El Magreb que va desde Egipto hasta Marruecos pasando por Libia; Argelia; Tunez y el Sahara Occidental.
Es el Africa musulmana, otra cosa mas alla de lo rutinario y conocido.
El idioma común de la gente es el árabe y el bereber aunque casi todo el mundo habla francés y castellano -resabios de la antigua colonia-.
El dinero es el “dírham” cuyo cambio actual es mas o menos 1 dólar = 10 dirham. Se puede cambiar dinero en cualquier lugar habilitado (casas de cambio, hoteles y hasta comercios) y la cotización es siempre la misma ya que no existe el mercado paralelo.
Ya se formó la caravana de motos que se respetara durante todo el viaje. Al frente nuestro guía y líder Emilio Scotto, luego las 6 motos restantes y yo al fondo, último de la grilla, encargado de recoger los perdidos si los hubiere, pero por detrás mio una gran camioneta de apoyo con una moto de auxilio y la conducción de Rubén, nuestro mecánico-artista y Mónica, coequiper de Emilio y mujer orquesta encargada de casi todo.
Nuestro primer destino Chefchaouen.