De que se trata


La obra del arquitecto Francisco Salamone es tan monumental como invisible: construida en apenas cuatro años a fines de los ‘30 por pedido del gobernador bonaerense de simpatía fascista Manuel Fresco, su estética que abreva en el art déco, el futurismo y el sincretismo telúrico, comprende cementerios, municipalidades, plazas y mataderos a lo largo y ancho de la provincia. Pero, ignorado por considerarlo un portavoz artístico de Fresco, su obra cuenta con un reconocimiento reciente y su figura es todavía un enigma. A cincuenta años de su muerte, las Primeras Jornadas Salamone realizadas en Azul fueron el comienzo para ordenar, investigar y promover esa obra desmesurada y extraña que se alza en el medio de la llanura como un pasado que muchos no quieren ver y otros todavía no terminan de entender.