Vacaria - Quatro ilhas


Ya fue nuestro cuarto dia de viaje seguido sin descanso y eso se comienza a sentir en el cuerpo lo que obliga a paradas mas seguidas para descansar "el culo" tomar agua por la deshidratacion que ocasiona viajar en moto mas el calor que sentimos enfundados en nuestros trajes motoqueros, pero asi son las cosas y nuevamente partimos ahora con destino a Florianopolis, en realidad a Bombinhas y dentro de esa zona a la playa de quatro ilhas, lugar donde Flora se iba a encontrar con unos amigos surfistas. El camino espectacular entre cerros llenos de arboles, curvas y mas curvas, realmente excelente para disfrutar y mucho mas "tirando"curvas en una moto, diria que ese solo trayecto ya justifica el viaje.
Por fin tomamos la Br 101 que corre paralela al mar y a los pocos kms dimos con la entrada a Florianopolis que ignoramos y seguimos viaje hacia el norte buscando nuestras playas.
La entrada a Bombinhas es complicada ya que el camino es de adoquines desparejos y a mas de eso y al intenso transito se le suman los arreglos del camino que nos obligaron a estar largos minutos parados al rayo del sol esperando que nos permitieran el paso hasta que bañados en transpiracion y cansados por el viaje llegamos a quatro ilhas y alli nos alojamos en una posada con salida directa al mar, realmente nos mereciamos este lugar luego de tan sacrificado viaje y quien lea esto dira: "ah claro, viajan y todavia encima se hacen los vivos", pero no, hay que estar en la moto conociendo lugares nuevos, con problemas de idioma, con tanto calor, tantas curvas y tantos arboles, un verdadero sacrificio que ahora se ve compensado al menos un poco con la estadia de un par de dias en este lugar.
La arena de la playa?: talco blanco. Temperatura del agua de mar?: tibia. Paisaje? morros llenos de vegetacion, islas y un mar azul... aqui van algunas fotos para que comprendan nuestro sufrimiento.