Día 12 - Las Yungas - Copacabana


Salimos de La Paz rumbo al norte, hacia Las Yungas (se pronuncia iungas) que es un lugar cercano a ésta ciudad, no mas de 100 kms, donde comienza la selva amazónica y por tanto la temperatura y la vegetación no tienen nada que ver, absolutamente nada, con el altiplano.
Para arribar a ese lugar primero hay que pasar una cordillera muy alta donde se pueden ver algunos glaciares bastante cercanos ya que subimos hasta los 4700 metros y ahi comenzamos a bajar hasta que llegamos a un poco menos de 1000 y la temperatura marcaba 36º, un verdadero infierno rodeados de la mas frondosa vegetación que se puedan imaginar, un paraiso. Paramos en un restaurante para comer algo y habia una hermosa pileta al aire libre con agua tibiecita asi que ahi dentro fuimos a parar para refrescarnos.
Nos cruzamos con varios ciclistas que recorren el denominado camino de la muerte, que es el antiguo camino hacia esta zona, de ripio y con una sola mano a muchisima altura y con un precipicio impresionante a su lado.
Pero como lo bueno dura poco debimos retornar hacia La Paz para tomar el camino hacia Copacabana, a orillas del Lago Titicaca, donde planificamos hacer noche. Y ahi comenzó la parte dificil de ésta jornada: primero todo bien, subiendo la montaña sin dificultad con aire cálido y rodeados de verde, claro que alla arriba se veian oscuros nubarrones amenazantes, y seguimos subiendo mientras el aire se ponia mas frio por lo que debimos acomodar bien nuestras ropas motoqueras preparándonos para el frio inminente, y ahi fue que comenzaron a caer unas inocentes gotitas de lluvia que al poco rato se convirtieron en un diluvio y para mejorar la situación una cerrada niebla impedía ver mas alla de la punta de la moto asi que con las balizas encendidas, la visera levantada ya que la lluvia no dejaba ver nada, mojandonos con muchas ganas y que otro mal nos podia caer en ese momento? adivinaste, comenzó a caer granizo con agua nieve que se prendia al parabrisas, al casco, a los anteojos, a la cara y a todo cuanto tocaba, mientras tanto seguia diluviando y la niebla no cedia, un hermoso panorama justo en la parte mas alta de la montaña, a 4700 metros.
Por suerte comenzó la bajada y la niebla comenzó a ceder un poco haciendo nuevamente visible el camino (hasta ese momento solo me podia guiar por la pintura de la ruta), y asi lloviendo ingresamos nuevamente a La Paz, la que debimos atravesar de norte a Sur en forma íntegra, con su tránsito tan caótico, pero lo hicimos, ceso de llover y salio el sol y asi fue que pudimos tomar la carretera hacia Copacabana, distante 190 kms hacia el oeste.
Ya en el lago Titicaca debimos atravesarlo navegando en una balsa que, para decirlo en forma muy elegante, era un tanto precaria, pero al fin llegamos a la otra orilla y desde ahi hasta Copacabana, localidad turística donde nos encontramos ahora, claro que llegamos de noche y no pudimos ver nada, lo que haremos mañana antes de salir con destino a Arequipa, ya en Perú.